Plan para un fin de año organizado
Planificación

Plan para un fin de año organizado

 La llegada del mes de diciembre tiene fanáticos y detractores. Por un lado hay celebraciones y momentos lindos por compartir con gente querida pero, por otro, a veces los compromisos son tantos que nos agobian. Viajes, regalos, comida… ¿Lo disfrutan o lo sufren? Les cuento algunas pequeñas cosas que podemos hacer para aliviar el paso por este último mes y medio del año.

Lo bueno y lo malo

Mis navidades y fines de año siempre fueron mágicos: días en compañía de la familia y de amigos, disfrutando de días de sol en el campo, refrescándonos en la pileta (piscina), bicicleta, guerra de agua y brindis bajo las estrellas. Nada de copos de nieve ni medias de lana calentitas como en las películas de Hollywood porque por acá, en el hemisferio sur, es puro verano y el calor estalla. Eso sí: se mantenían las tradiciones europeas de nuestras familias y la comida calórica abundaba en la mesa: cerdo, frutos secos, chocolate.

Con el paso de los años casi todo se mantiene, incluso la búsqueda de Papá Noel entre los árboles del bosque, pero algunas cosas han cambiado. Ya no podemos estar todos juntos en todas las fiestas porque las familias se agrandan y hay que turnarse para estar un poco con cada uno, pero no dejamos de recordar a los que no están, y de brindar por Whatsapp con los que están lejos.

Hay una realidad: se va a extrañar gente, podemos llegar a estar con personas con las que no tenemos ganas de estar y, encima, el caos de la organización de esos días.

¿Se pueden suspender las fiestas? No, existen aunque no las celebremos.

¿Podemos hacer algo para que generen buenos recuerdos? ¡Definitivamente!

Tratemos, en principio, de resolver los temas de organización, para no gastamos nuestra energía en ese tema y reservarla para disfrutar.

Exceso de compromisos

“¡Juntémonos antes de fin de año!”

¡Ay!, qué frase desgraciada que se le escapa a la gente tan seguido entre noviembre y diciembre. Antes de decirla o de aceptar la invitación, ¡miremos la agenda! Desde al menos mitad de noviembre, aparecen fiestas de fin de año de la escuela, del trabajo, la muestra final de danza, fútbol y circo, los exámenes del colegio, la universidad y todos los demás cursos que hayamos tomado. Además están los proyectos que tenemos que terminar antes que termine diciembre, cierres contables e impositivos, comprar los regalos de Navidad, preparar la comida para los encuentros… ¡y cuántas cosas más!

Ante ésto, ¿cuál es la diferencia si nos vemos el 4 de enero? ¿Es realmente necesario antes de fin de año???

Mi propuesta es que presupuesten su tiempo igual que su dinero. Fíjense realmente cuánto tienen (lo fines de semana son limitados), réstenle lo que deberán usar para los eventos obligatorios, compras, preparación y viajes, y elijan qué otros encuentros realmente quieren y pueden tener. El resto quedará para después del 1 de enero, cuando todo vuelva a su ritmo habitual.

Celebraciones

 ¿Dónde?

Coordinemos lo antes posible en qué lugar será cada encuentro. El 24 de diciembre a la noche, el 25 por la mañana, la noche de fin de año, el almuerzo de año nuevo, el fin de semana del medio… Una vez decidido, sólo hay dos opciones: estaremos en nuestra propia casa o no.

Fuera de casa

En caso de que debamos viajar porque será a una distancia importante, armemos el plan completo:

  • las reservas de viaje y de alojamiento
  • la documentación de todos
  • la ropa que usaremos cada día para llevar el menor equipaje posible
  • compra de regalos
  • preguntar qué necesitamos llevar si nos alojaremos en la casa de un familiar o conocido

En nuestra casa

Verifiquemos quién estará presente en cada una de las fechas y preparemos:

  • Manteles y toallas
  • Sillas suficientes para todos (sino veamos a quién le pediremos prestado)
  • Vajilla individual y fuentes para servir (¿falta comprar algo? ¿me alcanzan los vasos o tacitas de café?
  • Si alguien se alojará en nuestra casa, asegurémonos de tener las camas y colchones necesarios, sábanas y almohadas, toallones y elementos de higiene extra
Comida

Para poder planificar la comida correctamente, es importante tener en cuenta lo siguiente:

  • Cada cena, almuerzo, desayuno y merienda que compartiremos
  • Coordinar el menú y repartirse la preparación
  • Reservar días y horario en la agenda para comprar y cocinar
  • ¿Hay opciones para todos? ¿Alguien tiene alguna restricción o alergia que tengamos que contemplar?
  • ¿Cuáles y cuántas bebidas? ¿Quién las compra? ¿Hay espacio suficiente para refrigerarlas?
  • Es fundamental considerar el clima, ya que si se esperan temperaturas altas, lo mejor será comidas frescas y livianas, y espacio suficiente en la heladera para guardar todo.
  • Si nos esperan temperaturas más bajas, asegurémonos de poder mantener la temperatura de la comida para que no se enfríe.
Regalos

¿A quién no le gusta la imagen del árbol de Navidad o un rincón de la casa llena de paquetes dorados y rojos con brillantes moños? Se ve linda, aunque confieso que no muero de la emoción abriendo regalos. Eso sí, los agradezco con el alma porque sé que no es fácil estar comprando presentes para todos. Además, ¡se hace tan difícil la elección, más allá del enorme gasto extra que representa!

En mi familia nos decíamos: “No se pongan a gastar, que sea sólo un pavadita, algo chiquito”. Pero sinceramente, no es fácil encontrar “algo chiquito” para todos. Por eso, hace unos años decidimos hacer lo siguiente: hacemos un sorteo entre los que estaremos presentes, y sólo a esa persona que nos tocó le compraremos un regalo, al estilo del juego “Amigo Invisible” pero sin tener que adivinar quién nos regala. Esto nos permite dar algo pensado exclusivamente para él o ella, y usar mejor el dinero. La única excepción son los niños de la familia: ¡ellos reciben paquetes de todos lados!

Si no quieren hacer el sorteo o ven que les resultará complicado, entonces hay que empezar a resolver el tema YA.

  1. listar las personas a las que les vamos a regalar
  2. pensar varias ideas posibles para cada uno
  3. empezar a recorrer lugares, y comprar cuando encontremos lo que estamos buscando
  4. prestar atención a las fechas de descuentos como Black Friday y Cyber Monday
  5. Terminar las compras en la primera semana de diciembre (¿suena imposible, no? Inténtenlo y verán cuánta paz ganan…)

Y para ambas opciones: ¿pensaron en hacer regalos hechos por ustedes?

Lo más importante

Habrá personas que no estarán y, aunque su ausencia probablemente duela, soy partidaria de recordarlos con una sonrisa, en sus mejores momentos. Claro que cada situación es diferente y quizás no todos lo puedan manejar de esa forma.

Pero sabemos que vamos a pasar mucho tiempo en eventos y encuentros con compañeros de trabajos, amigos y familia. Entonces, ¿por qué no nos proponemos disfrutar a los que sí están y que ese tiempo con ellos sea de calidad? Primero, eliminemos las distracciones, dejemos de estar pendientes de quienes están del otro lado de la pantalla del celular y aprovechemos a los que están a pocos centímetros.


Hablemos: ¿Qué es lo que más le preocupa ahora a esa persona? ¿Y qué es lo que más la entusiasma? ¿Qué objetivos tienen para el año que viene?

Juguemos: ¿Cuánto hace que no juegan con sus amigos o familia? Un juego de mesa, de cartas, de dados. Y si el clima lo permite: ¿por qué no una guerra de agua?

Disfrutemos: pongamos linda música, bailemos juntos, hagamos payasadas, cocinemos en grupo.

¿Qué planes tienen para este fin de año? ¿Ya se están organizando o son de los que dejan todo para después del 20 de diciembre?


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